El PSOE de Punta Umbría denuncia que el retraso de las 48 viviendas protegidas responde a una estrategia para mantenerlas como promesa electoral

Jue
9
Jul

Los socialistas preguntan por qué el alcalde ha dejado pasar casi un año sin licitar unas obras que calificó como la máxima prioridad del mandato cuando la financiación y los terrenos ya estaban garantizados

El PSOE de Punta Umbría ha denunciado que el retraso acumulado en la construcción de las 48 viviendas protegidas en régimen de alquiler social apunta a una estrategia política del alcalde, José Carlos Hernández Cansino, para mantener este proyecto como una promesa electoral de cara a los próximos comicios municipales, en lugar de haber acelerado su ejecución para que las familias pudieran beneficiarse de ellas cuanto antes.

Los socialistas han considerado que la cronología de los hechos deja al descubierto una demora injustificable. Si las viviendas eran, tal y como aseguró el propio alcalde, «el proyecto más importante y urgente de toda la legislatura», y la financiación y los terrenos ya estaban disponibles desde hace casi un año, resulta incomprensible que la licitación de las obras no se haya aprobado hasta julio de 2026.

«Los vecinos tienen derecho a saber qué ha ocurrido durante todo este tiempo. Si el dinero estaba garantizado, si el suelo estaba disponible y si el alcalde decía que era una prioridad absoluta, ¿por qué se ha perdido un año entero sin mover un solo ladrillo?», se han preguntado desde el PSOE local.

Los socialistas han recordado que en noviembre de 2024 el alcalde anunció la concesión de una subvención, fruto de la colaboración entre el Gobierno de España y la Junta de Andalucía, para construir las 48 viviendas protegidas. En aquel momento aseguró que se trataba de la actuación más importante del mandato y que las obras tendrían un plazo de ejecución de 18 meses.

Posteriormente, en mayo de 2025, tras alcanzar un acuerdo con un concejal tránsfuga procedente del Partido Popular, consiguió aprobar la venta de la parcela de las antiguas torres y, en agosto de ese mismo año, quedó formalizada la adjudicación de dichos terrenos. Desde entonces, el Ayuntamiento disponía tanto del suelo como de la financiación necesaria para iniciar de inmediato la licitación de las obras. Sin embargo, el Gobierno municipal dejó transcurrir casi un año sin impulsar el proyecto.

Para el PSOE, “esta demora tiene una consecuencia muy clara: unas viviendas que podrían haberse entregado aproximadamente en la primavera de 2027 no estarán disponibles, en el mejor de los casos, hasta 2028, prolongando innecesariamente la espera de decenas de familias con dificultades para acceder a una vivienda digna y a un alquiler asequible”.

Por ello, los socialistas se han preguntado:  «¿Por qué un proyecto que el alcalde calificó como la mayor prioridad del mandato permaneció paralizado durante casi un año cuando nada impedía iniciar su ejecución?».

Asimismo, sostienen que todo apunta a que Hernández Cansino ha preferido reservar este proyecto para seguir utilizándolo como reclamo electoral. «Una vivienda terminada deja de ser una promesa; una vivienda que no se construye sigue siendo un anuncio para la próxima campaña».

Al hilo de ello, han recordado que durante el mandato anterior, cuando Hernández Cansino estaba en la oposición, contribuyó a que la empresa que iba a desarrollar esta promoción acabara renunciando al proyecto. «Ahora que existían financiación, suelo disponible y todas las condiciones para empezar las obras, vuelve a producirse una demora cuya única consecuencia es perjudicar a quienes más necesitan estas viviendas».

El PSOE de Punta Umbría ha insistido en que las familias de Punta Umbría no necesitan más anuncios, más fotografías ni más actos de presentación. «Necesitan viviendas construidas. Cada mes perdido supone más jóvenes que no pueden emanciparse, más familias sin acceso a un alquiler asequible y más vecinos que continúan esperando una oportunidad que podría haber llegado mucho antes».

Por último, los socialistas han subrayado que las viviendas protegidas no pueden convertirse en un instrumento de propaganda política ni en un recurso para alimentar una campaña electoral. «Los vecinos merecen una gestión basada en resultados y no en titulares. Menos anuncios y más obras. Menos promesas y más llaves».